No ha sido suficiente que la prensa haya dejado en evidencia que Cerro Chuño desde el año 2022 se transformó en uno de los principales focos de delincuencia del norte de Chile. Los golpes policiales y judiciales al crimen organizado tampoco han sido suficientes para que el Estado concrete la erradicación de este verdadero escenario del mal que continúa sembrando el miedo en la comunidad ariqueña.
El alcalde de Arica cree que “ha faltado voluntad política para erradicar Cerro Chuño. Y en este Gobierno llegó la hora de hacerlo”. Vargas recordó que el año 2018 comenzó el microtráfico, los robos y la presencia de bandas locales. Y entre los años 2019 y 2020 el lugar se transformó en un foco de delincuencia organizada.

“Cerro Chuño nos ha traído muertes, mafias y contaminación medioambiental. Como municipalidad estamos dispuestos a trabajar para que esté inseguro lugar desaparezca de una vez por todas”, dijo el alcalde.
Pese a lo difícil que es trabajar en Cerro Chuño, la Municipalidad de Arica ha realizado operativos de aseo, y con maquinaria pesada ha combatido las quemas ilegales. Además, con el uso de los drones la Dirección de Seguridad Municipal ha logrado detectar delitos ambientales como quema de artefactos para la extracción de cobre.
Al igual que la comunidad, el alcalde quiere ver un Cerro Chuño convertido en un lugar donde los ariqueños puedan transitar sin miedo. Para que el anhelo se haga realidad, debe concretarse la reubicación de las personas que viven en el lugar. La tarea está en manos del Gobierno central, Minvu, Serviu, Desarrollo Social, el municipio, Migraciones, Salud, Medio Ambiente, Justicia, Derechos Humanos y las Policías.
Ilustre Municipalidad de Arica