Publicado el 22 de feb, 2021

Equipos municipales mejoraron la iluminación del Parque Lauca con la instalación de nuevos proyectores

Con el fin de mejorar la iluminación de los alrededores del Parque Lauca, el Departamento de Iluminación de la Municipalidad de Arica instaló nuevos proyectores a lo largo del sector correspondiente a avenidas Tucapel y Chapiquiña, lugar que era foco de delincuencia durante las noches.

El equipo municipal instaló en total 33 proyectores, de los cuales seis corresponden a elementos de 400 watts, cuatro de 250 watts y otros 23 de 200 watts. Según explicó José Guzmán, encargado del departamento Municipal de Iluminación, uno de los principales problemas que presenta el Parque Lauca es la arborización, que obstaculiza el efectivo funcionamiento de los focos, produciendo espacios de sombra que son utilizados por antisociales para cometer fechorías.

“Lo complejo que tiene el Parque Lauca es que la postación es muy alta. Por ende, todos los proyectores y focos que han sido instalados ahí, quedaban arriba de los árboles y producían sombra hacia abajo. Por esto, la luz no se lograba disipar de buena manera”, señaló.

Por tal motivo, las faenas contaron la colaboración del Departamento de Medio Ambiente, unidad que podó las ramas de algunos árboles para que la luz pudiera ser más efectiva. A esto se suman reflectores de mayor potencia, colocados de forma diagonal para que la luminosidad entrada de forma diagonal a través de la forestación.

Continuación del trabajo

Un trabajo que inició desde 2019, tras los requerimientos de las y los vecinos del sector por mejorar la iluminación del lugar, que era una verdadera boca de lobo que aumentaba las probabilidades de incivilidades.

Ese mismo año fueron realizadas reparaciones en el área, cambiando más de 20 reflectores, en un proceso que se vio truncado luego del estallido social ocurrido dicho año. Las faenas fueron retomadas en enero de este año, tras una relativa normalidad tras un año golpeado por la pandemia.

Durante el 2020, el equipo de iluminación ha debido trabajar con la mitad del personal producto de las medidas sanitarias por el Covid-19, lo que ha requerido de un enorme esfuerzo de la unidad para ir en respuesta de los requerimientos de la comuna. Durante el último año, las unidades han afrontado un sinnúmero de hechos vandálicos como el robo de cables y el daño del tendido eléctrico, los que han generado una serie de apagones en las poblaciones de la comuna.